viernes, 13 de mayo de 2016

Lago Tana

A los viajes conviene ir persiguiendo mitos, y el mío, cuando visité el lago Tana, en el Noroeste etíope, no era otro que poner los pies en el lugar donde nace el Nilo Azul. Pero las tierras que rodean al Tana, y el propio lago, son mucho más que un espacio geográfico de donde fluye un gran río. Se trata, sin duda alguna, de la región más importante de Etiopía desde el punto de vista histórico. Durante varios siglos, entre el XV y el XIX, la zona fue elegida por los emperadores abisinios para establecer sus cortes, que en aquellos días eran itinerantes, cambiando de emplazamiento según escaseaban el agua y la caza, y los bosques habían sido cumplidamente talados. Todo ese pasado de aventuras imperiales e incontables guerras ha dejado sus rastros en el área que rodea el Tana y en el interior del propio lago. Es una huella no exenta de riqueza cultural, teniendo en cuenta que Etiopía es el único país del África subsahariana que cuenta desde siglos atrás con lengua escrita, el amárico, y crónicas reales y leyendas trasladadas a libro con más de cinco siglos de antigüedad.
El lago Tana, el mayor de Etíopía, es un pequeño mar interior de agua dulce en un país sin mar. La capital lacustre por excelencia, Bahir Dar, no tiene nada que ver con esa imagen tópica de la Etiopía de la pobreza extrema. Se trata de una ciudad limpia, próspera y ordenada, en cuyas riveras, moteadas de umbrosos árboles, suelen congregarse los lugareños a contemplar extasiados las puestas de sol.
El lago, que en algunos puntos llega a tener una distancia de setenta y cinco kilómetros de costa a costa, cuenta con treinta islas y otros tantos monasterios. Algunas están habitadas y otras no, pero todas tienen su monasterio en lo más alto, aunque también los hay que se levantan en apartadas penínsulas. Para visitarlos, hay que hacer en ocasiones horas de navegación y trepar por senderos empinados a la umbría de antiguos cafetales. La mayoría se encuentran en un estado de conservación deplorable. Suelen ser pequeños edificios circulares que encierran un cubo en su interior, la iglesia propiamente dicha. En uno de los más remotos, el Tana Chekros, a dos horas y media de navegación y cuarenta y cinco minutos a pie, es donde se dice que el Arca de la Alianza estuvo escondida ochocientos años, antes de ser trasladada a su asiento actual en Axum.
El monasterio Ura Kidane Mehret (Nuestra Señora de la Misericordia), en la península de Zege, es de los más notables. Hay media hora de camino pedregoso, ladera arriba, desde el embarcadero hasta el cenobio. Tal vez por ser el más visitado, todo el camino está salpicado de vendedores de souvenirs que no cesan de atosigar a los esforzados visitantes. Los murales que cubren las paredes de su capilla interior reflejan escenas bíblicas y leyendas de la historia sagrada, desde la Coronación de María hasta imágenes de San Marcos alanceando a los infieles. Una manera, sin duda, de enseñar los fundamentos de la religión a gentes iletradas. Lo curioso es que los murales que se contemplan fueron pintados sobre telas de algodón que, después, se pegaron a las paredes de barro y paja del templo. No son obra de ningún artista consagrado, sino la labor callada de monjes y sacerdotes locales.
El lago tiene unas treinta islas e islotes,1 cuyo número varía según sea el nivel del lago, que ha bajado de unos dos metros en los últimos 400 años. Según Manoel de Almeida (un misionero portugués del siglo XVI), el lago tenía 21 islas, siete u ocho de las cuales tenían monasterios en ellas «anteriormente grandes, pero actualmente muy reducidos». Cuando Robert Bruce visitó el área a finales del siglo XVIII, dejó asentado que los habitantes locales contaban 45 islas habitadas, pero que él creía que sólo había once. Un geógrafo más reciente menciona 37 islas, de las cuales 19 tienen y habrían tenido monasterios o iglesias.2

En los monasterios aislados de estas islas se enterraron los restos de emperadores etíopes. En la isla de Tana Cherqos hay una roca que fue en la cual, según la tradición descansó la Virgen María de su viaje de regreso de Egipto; también se dice que Frumentius, que introdujo el cristianismo en Etiopía estaría enterrado en Tana Cherqos.3 El cuerpo de Yekuno Amlak fue enterrado en el monasterio de San Esteban, en la Isla Daga; también en Daga se encuentran las tumbas de los emperadores Dawit I, Zara Yaqob, Za Dengel y Fasilides. Otras de las islas más importantes del lago son la isla Dek y Meshralia.
El Tana es el más grande de todos los lagos etíopes, con 75 kilómetros de largo y 65 de ancho. Se extiende a unos 1.700 metros de altura sobre el nivel del mar y su profundidad nunca va más allá de los 14 metros. Es un lago tranquilo, apenas azotado por las tormentas, y cuenta en su interior con 37 islas. Aparte de algunas lanchas para turistas, el único medio local de transporte lacustre es un viejo transbordador, el Tanana, que navega de Sur a Norte los domingos, del puerto de Bahr Dar al de Gorgora, y de Norte a Sur los miércoles. En condiciones normales, el viaje duraría cinco o seis horas. Pero como este barco es una especie de lechera, pues se detiene en varios puertos de las islas y el litoral, el viaje lleva al final un día y medio.

A pesar de que ya caminamos en el siglo XXI, en el Tana sobrevive otra forma de navegación cuya antigüedad es imposible de calcular, quizás más de 1.000 años. Se trata de pequeñas canoas que los habitantes de la región conocen como tankwas, construidas a base de papiro, bambú y cuerdas, y movidas a remo. Los tankwas no tienen más de tres o cuatro metros de eslora y carecen de quilla. De manera que cuando van muy cargados se hunden en el agua hasta la borda. Duran unos cuatro meses antes de que el contacto con el agua los pudra. Pero hacer uno nuevo no lleva, en los astilleros de Bahr Dar, más de tres días. Sus aguas tienen abundante pesca, sobre todo perca, pez gato y tilapia, y hay algunas familias de hipopótamos, muy peligrosos para los frágiles tankwas. En las agrestes orillas abundan las serpientes pitón y mamba negra, hienas y, en ocasiones, leopardos.




El Lago Malawi

El lago Malaui o Malawi, también conocido como lago Nyasa, Nyassa o Niassa, término del idioma yao que significa «lago», es un gran lago de África, el más meridional de los lagos pertenecientes al sistema del Gran Rift. (Marquesina: Haplochromis. CCBYSA3.0. Imagen derecha: NASA. DP).

Con unos 40.000 años de existencia y una tremenda biodiversidad cargada de endemismos lo hacen candidato para los aficionados coleccionistas de peces. A destacar dos biotopos diferenciados, el litoral rocoso casi omnipresente en toda la ribera del lago que es el hábitat de los “mbuna” (O “golpearocas”) denominación en origen derivada de su costumbre de arrancar las algas de las que se alimentan. Como géneros conocidos tenemos a Pseudotropheus, Maylandia, etc…

Y por otro lado tenemos las aguas abiertas cuya configuración de acuario difiere de la típica “cantera” y cuyas especies se alimentan principalmente de zooplancton. En aguas abiertas predominan los cíclidos “pavo real” (Traducido del inglés. No confundir con Astronotus, amazónico) o “peacock” de los que son representantes los Aulonocara.

Ambos grupos raramente se encuentran en estado natural y al hacerlo en acuario puede darse alguna que otra contrariedad.
Empezaremos por el primer “acuario cantera” africano, si me permitís el calificativo. Se le llama así porque en el lago Malawi (Antiguamente Nyassa) no encontramos vegetación frondosa, raíces de árboles de ribera ni asomo de vida vegetal a excepción de las algas filamentosas que proliferan en sus ribas, sino grandes acantilados y acumulaciones de rocas. Es el territorio de los llamados “Mbuna kumwa” (Golpea rocas), calificativo que dieron las gentes del lugar a estos peces devoradores de algas. Los mbunas han evolucionado durante dos millones de años en un medio hostil en el que solo sobreviven los especialistas. Son cíclidos de múltiples colores y en su mayoría incubadores bucales. La hembra deposita los huevos, el macho los fertiliza y ésta los guarda en la enorme boca hasta que eclosionan cuidando incluso a los alevines durante un tiempo. Son pocos los huevos y pocas las crías pero con un método como este la supervivencia está garantizada al igual que las sorpresas en el colorido de las crías que puede ser variadísimo en muchos casos. Un buen acuario de mbunas es una fuente de entretenimiento asegurada. Es frecuente observar peces nuevos sin habernos dado cuenta que estaban siendo incubados. Para colmo, sus especies presentan un colorido majestuoso que recuerda a los peces marinos de los que supuestamente proceden. Sus azules son únicos en agua dulce y la iridiscencia de sus escamas sorprende al que los vé por vez primera. Son muy territoriales y los combates son frecuentes, estableciéndose una jerarquía al poco de montar el acuario. Son muy excavadores y habitantes de las grietas y oquedades entre rocas, su hábitat natural. Es por ello que debemos partir de un tanque de al men
El lago Malawi presenta aguas alcalinas de 7,7 a 8,6 puntos de PH, por lo que el PH en este lago es algo más bajo que el del lago Tanganika y muy parecido al del lago victoria. Los valores de GH son bastante altos y en su mayoría las especies de este lago prefieren aguas moderadamente duras, con valores de Gh entre 10 y 14.

En cuanto al KH, un valor de entre 8 y 10 está dentro de los límites adecuados para este tipo de biotipo africano. La temperatura del agua oscila entre los 24º y 29º grados aunque en las partes más profundas la temperatura del agua es más homogénea y se establece en cercana a los 22º grados.

Este lago, tiene además en sus aguas una presencia de oxigeno importantísima y por tanto es necesaria una correcta oxigenación de nuestro acuario (al borde de la saturación).

Otro tema a tener en cuenta es la cantidad de agua, si nos inclinamos por mantener este tipo de especies debemos pensar en acuarios de 200 lts como mínimo. Acuarios más chicos harán que el nivel de agresividad de nuestras especies se ponga de manifiesto y tengamos peces enfermos por la sumisión y continuo acoso de las especies más agresivas.




lago Marmara

El lago Mármara (en turco, Marmara Gölü) es un lago de Turquía localizado en la provincia de Manisa. Se emplaza en la llanura aluvial del río Gediz, a 79 msnm, y cuenta con una superficie de 44,50 km². Su entorno tiene gran importancia para las aves además de ser utilizado para la pesca, la irrigación y distintas actividades recreacionales a nivel provincial
En la Antigüedad fue llamado Gigeo por Homero,[2] y fue conocido porque cerca de él se encuentran los sepulcros de varios reyes lidios, en forma de túmulos.[3] [2] Posteriormente recibió el nombre de Coloe y, después, de Mermere, antes de recibir su denominación actual.[4] Su nombre actual deriva de la cercana población de Gölmarmara.
El Mármara es un lago que se encuentra en la actual provincia de Manisa, en Turquía, cerca de la población de Gölmarmara. En la Antigüedad, según los textos de autores como Homero, esta gran masa de agua era conocida como lago Gigeo y, según se ha comprobado con diversos trabajos arqueológicos, en su contorno se hallaban los sepulcros de túmulos de varios reyes lidios.
Recientemente, durante unas excavaciones en la colina de Kaymakçi, en la orilla del lago Mármara, un grupo internacional de arqueólogos ha descubierto una gran fortaleza del Bronce Final que ha sorprendido incluso a los propios investigadores.
Las investigaciones de esta sorprendente fortaleza, que están siendo llevadas a cabo por un equipo de excavación internacional de arqueólogos de Estados Unidos, de Europa y de algunas Universidades turcas, continúan arrojando mucha luz sobre algunos aspectos poco conocidos de la etapa final del Bronce (1600 – 1200 a. C.) en las cercanías del lago Mármara. El atractivo proyecto está siendo dirigido por Christopher H. Roosevelt y Christina Luke, miembros del Departamento de Arqueología y de Historia del Arte de la Universidad de Koç.

En el sitio en cuestión, se ha hallado una gran fortaleza que fue construida por los antepasados de los antiguos lidios, esos ricos mercaderes que ocuparon años después parte del área occidental de la península de Anatolia, lo que hoy se conoce como las provincias turcas de Esmirna y Manisa.

En paralelo a las excavaciones de antigua ciudad de Sardes, la antigua capital de Lidia, y del túmulo lidio de Bin Tepe, donde están enterrados algunos reyes lidios, los investigadores han llegado a localizar en trabajos de prospección y excavación, desde el año 2000, hasta seis fortalezas en la cuenca del lago Mármara, incluyendo la que está ahora en fase excavación. Se ha podido comprobar que no había mucha distancia entre ellas y que la fortaleza de la colina de Kaymakçi es la de mayor tamaño.



Lago Van

Se encuentra en el extremo este del país. Es un lago salino de origen volcánico, sin salida para sus aguas,que recibe su caudal de numerosos ríos y arroyos que descienden de las montañas circundantes. Mide 120 km. de longitud y 80 de ancho, cubre un área de 3.755 km² y se halla a 1.719 metros sobre el nivel del mar. En su orilla oriental se encuentra la ciudad de Van, capital de la provincia turca homónima de Van.

El Ararat es la cima más alta de Turquía con 5137 metros. La zona montañosa de la región del Ararat ha pasado sucesivamente bajo las influencias otomanas, persas, rusas y armenias. En 1920, la montaña sagrada dejó de ser Armenia y pasó a manos turcas.

La montaña pasó de Armenia a Turquía tras un pacto fronterizo con la URSS (que había ocupado Armenia). En su día, los turcos protestaron ante la URSS por el hecho de que la República Socialista Armenia incluyera el Ararat en su escudo de armas, siendo parte del territorio turco. Según se dice, desde el Kremlin respondieron si acaso la luna y la estrella que aparecen en la bandera turca también eran parte de su territorio.

El monte Ararat ha seguido siendo un símbolo muy importante para  Armenia. Su figura aparece en la gran mayoría de las botellas de vino y de coñac producidas en el país. De hecho, la silueta de la montaña sagrada aparece en diversos cuadros y esculturas armenias, religiosas o no.

Según la propia Biblia, fue allí donde se posó el Arca de Noé después del diluvio universal. Algunas fotografías aéreas modernas muestran restos de lo que podría ser un barco enterrado, y se han encontrado trozos de madera de miles de años de antigüedad, lo que es fuente de especulaciones.

Sea como fuere, el Ararat es un pico imponente, visible desde muchísima distancia, que atrae a muchos viajeros. Existen rutas de escalada asequibles para alpinistas, pero se requiere el permiso del gobierno turco así como el empleo de guías turcos acreditados.

El Ararat es un volcán, formado por sucesivas erupciones de lava. No está activo y no hay ningún registro histórico de alguna erupción.

En los meses de verano la nieve escasea y la temperatura se vuelve más cálida y es la época ideal para ascender esta cima por la cara sur desde la población kurda de Dogubayazit.

El lago se formó en algún momento durante el Pleistoceno, cuando coladas de lava procedentes del volcán Nemrut bloquearon la salida oeste a la planicie Mus. Actualmente dormido, el volcán está junto a la orilla oeste del lago, y otro volcán inactivo domina la zona norte.

La antigua Tushpa es la actual ciudad de Van, una ciudad, capital de la misma provincia de Turquía y situada nada más y nada menos que a 1.700 metros de altura sobre el nivel del mar, junto al lago que lleva su nombre, el más grande del país. Aquí, los duros inviernos duran seis meses.



lago sirmione


Sirmione es una de las muchas poblaciones que rodean el Lago di Garda, pero varias aspectos la diferencian del resto y la han convertido en la localidad ribereña más popular. Su ubicación, en la punta de una estrecha península que se adentra en el lago, es uno de esos detalles que la hacen tan especial. De hecho, el núcleo central apenas está unido a la península por dos puentes. El casco antiguo es precisamente otro de sus grandes atractivos, con su singular castillo Rocca Scaligera, rodeado por las aguas del Garda. También destacan las iglesias de Santa María della Neve y de San Pietro in Mavino.

Por si fuera poco en Sirmione pueden visitarse las Cuevas de Catulo, unas antiguas ruinas de la época romana de enorme valor histórico. La entrada general cuesta 4€ e incluye la visita al Museo Arqueológico de Sirmione. Por último, aunque no son de especial interés para mí, Sirmione es también conocida por sus aguas ricas en azufre y tiene dos termas: las de Catullo y las de Virgilio. Personalmente, para tomar un baño tranquilo recomiendo caminar hasta el final de la península por el mismo lateral del castillo. Cuanto más lejos lleguéis, más relajado será el chapuzón. En fin, ¡creo que sobran los motivos para dejarse caer por allí!
En las orillas meridionales del lago de Garda en el centro nord de Italia se extiende una pequeña península de apenas 4 kilómetros  que en su punto mas estrecho llega a medir apenas 100 metros, justo en este punto se encuentra Sirmione, uno de los lugares mas hermosos del lago de Garda.
Para acceder al pueblo se necesita atravesar un estrecho puente levadizo al lado de una enorme fortaleza medieval -excelentemente conservada- compuesta por un intrincado anillo de torres y muros que protegían la ciudadela de las embarcaciones y de cualquier intruso.
Su importancia estratégica era inestimable pues ha sido una de las mas famosas fuentes termales de Europa desde tiempos antiguos, de hecho, los romanos construyeron aquí un complejo termal donde hoy en día se pueden visitar sus ruinas, o incluso visitar el actual centro termal; sus aguas son ideales para tratamientos contra dolores musculares, gripes y otros males.
Este lugar es estupendo para visitar en verano o en primavera pues mágicamente se llena de color con la luz del sol, sus flores, su sol.
En alternativa al auto, pueden llegar aquí en autobús desde la cercana Desenzano (donde se encuentra también la estación de tren) y justo a la salida de la estación encuentran los buses que le llevarán a Sirmione. Otro método aún más divertido para llegar es tomando el transporte publico por excelencia en el lago de Garda: el Barco! desde el puerto de Desenzano parten muy frecuentemente los barcos que a solo 3.70€ aprox. le llevan a Sirmione.




Lago Iseo

Situado entre los Alpes y el valle del río Po, la Lombardía es una de las regiones con los paisajes más variados de Italia. Aquí podemos encontrar pueblos medievales, campos de limones, viñedos, ruinas romanas o lagos que recuerdan a los fiordos noruegos. Acabo de volver de Brescia, una zona al norte de esta región en la que se encuentra una cadena de lagos a cada cual con una personalidad diferente, desde el bullicioso y glamuroso Lago di Garda hasta el tranquilo, tradicional y fascinante Lago Iseo. Lo curioso es que disponemos de la zona de Brescia y sus lagos a tiro de piedra. Es fácil encontrar vuelos baratos a Bérgamo –las hay por sólo 20€ el trayecto-, una bonita ciudad a sólo 50km de Brescia, desde las siguientes poblaciones: Zaragoza, Barcelona, Sevilla, Tenerife, Madrid, Santiago de Compostela, Santander, Valencia, Palma de Mallorca, Alicante, Gerona, Ibiza y Málaga. Entonces, ¿cómo es que apenas vienen españolas a la zona de Brescia? Desconozco la respuesta, aunque puede que se deba a puro desconocimiento. Reconozco que yo misma tomé un vuelolow cost Zaragoza-Bérgamo con el fin de visitar Milán y Venecia y no me paré a ver lo que había a mitad de camino entre estas grandes metrópolis: Brescia y unos lagos que quitaron el aliento a los mismos Goethe, Stendhal a DH Lawrence y Hemingway entre otros. Todos ellos coinciden en la belleza de estos lagos.
Comencemos por el quizá, menos conocido de los lagos de Brescia, el lago Iseo.
Tomé un vuelo desde Barcelona a Bérgamo y en sólo una hora y media alcancé el destino. Llegar al lago Iseo es fácil, existen trenes que llevan a Brescia, y de ahí se puede escoger tomar otro tren o un autobús a Iseo o a Sulzano, yo escogí esta última población que se convirtió en mi campo base en el lago. Un pueblo de unos 1800 habitantes en el que dar paseos por sus callejuelas para terminar con unas preciosas vistas al atardecer del lago Iseo. Casi nada.
Es el lago más pequeño de todos los lagos alpinos, pero sus paisajes le convierten en uno de los más encantadores de Italia. En medio del Lago de Iseo se encuentra Monte Isola, la isla lacustre más grande de Europa, junto a otras dos más pequeñas, Loreto al Norte y S.Paolo al sur.

A Monte Isola se accede desde Riva di Solto con el barco. En la isla se pueden alquilar bicicletas o alcanzar a pie la cumbre y visitar el santuario, o nadar en sus pequeñas playas de agua templada, o pescar o ir de compras...

Por todo el Lago de Iseo se puede navegar con veleros y catamaranes, practicar deportes y actividades de entretenimiento. Además ofrece la posibilidad de visitar hermosos pueblos de pescadores por los alrededores del lago como Sarnico, Tavernola, Castro, Riva di Solto y Lovere.
A lo largo de 25 kilómetros, su forma es igual que la de una S minúscula, y en el centro Montisola, la más grande isla de los lagos europeos. Conocido también como Lago d’Iseo, llama la atención de turistas y visitantes como ambiente ideal para la estancia, las vacaciones, el relax y el deporte.
En el lago se pueden transcurrir agradables días eligiendo entre las actividades más variadas: de los paseos y excursiones en los tramos más panorámicos a los recorridos para moutainbike, se puede ir en barca, practicar la vela o admirar espléndidas vistas viajando cómodamente en lancha motora. Pero el medio ideal para descubrir el lago en toda su extensión son los cómodos bateles que cumplen servicio de línea entre las diferentes localidades, Montisola incluida.
A esto se añade el patrimonio de arte y de historia del que son ricas las riberas. Las dos mayores localidades en territorio bergamasco son Sarnico, a la extremidad sur de la cuenca, de bonito centro histórico y con un espacioso paseo marítimo, y Lovere, en la extremidad norte, con la Academia Tadini y su preciosa pinacoteca.
Tanto en Lovere como en Sarnico, como en todas las localidades que se asoman al lago, hay amplia posibilidad de elección entre restaurantes de calidad y acogedores mesones donde se puede gustar óptimo pescado fresco recién pescado, como la farra o el “salmerino”.




Laguna Tacarigua

Raúl Raffalli, dirigente regional del partido Un Nuevo Tiempo en Miranda, denunció que el equilibro ecológico del Parque Nacional Laguna de Tacarigua se encuentra amenazado. El señalamiento fue realizado luego de una visita en compañía de dirigentes de Un Nuevo Tiempo y del experto en conservación ambiental Andrés Rolando.
Varias especies de tortugas marinas desovan en sus playas, población de caimán de la costa (Crocodylus acutus), importantes recursos pesqueros como el lebranche (Mugil lisa), la lisa (Mugil curema) y camarones de los géneros Panaeus y Macrobrachium. Diversidad de aves: corocora roja (Eudocimus ruber, cotúa (Phalacrocorax olivaceu), pelícano (Pelicanus occidentalis), tijereta de mar
Cuatro especies de mangle presentes Rhizophora mangle, Avicennia nitidar, Laguncularia racemosa y Conocarpus erectus; especies costeras como hierba de vidrio (Salicornia fruticosa, Sesuvium portulacastrum y Batis maritima) y uva de playa (Coccoloba uvifera); especies arbóreas como el cremón (Thespesia populnea)
Es una laguna costera donde el visitante podrá disfrutar de hermosas playas de aguas tranquilas, fondos arenosos, suave oleaje, la vistosidad de las aves, la majestuosidad de los manglares y los bellos rincones escénicos. Entre los lugares de interés se encuentran el Sector de la Barrera Costera y el Sector de la Punta
Factores humanos y causas naturales amenazan el equilibrio ecológico del humedal más importante de Miranda, el Parque Nacional Laguna de Tacarigua, cuya comunicación con el mar se ha cerrado, disminuyendo dramáticamente el nivel de agua en la laguna y alterándose el delicado ciclo que permite a las especies su alimentación y reproducción”, afirmó Raffalli.
La Laguna de Tacarigua es uno de los cinco sitios RAMSAR decretados en el país y cuenta con reconocimiento internacional por su biodiversidad. Se destaca la presencia de cuatro especies de manglares, tortugas marinas en peligro de extinción y alrededor de 290 especies de aves, incluyendo las migratorias. Es por ello, que nuestras excursiones en kayak se complementan con observación e interpretación de la naturaleza.

Tacarigua es una laguna costera de agua salobre que se forma gracias a una restinga, por lo que, además de ofrecer sus calmas aguas para la navegación, brinda al visitante la posibilidad de disfrutar su extensa franja de 30 km de playa, una de las más largas de Venezuela, en donde se pueden encontrar todos los servicios turísticos.